poema

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A los que quedaron atrapados

En el mar de la nada

Fantasmas sin mirada

Errantes de silencio

Y sin colores

Entre los laberintos de las dimensiones

Vagas ideas

A veces

Impensadas

Tímidos sueños

Que nunca cuajaron

En el amanecer de una existencia.

Infinito pueblo sin risas ni estaciones

Dormido en remolinos de humo y espera.

Hoy

hoy

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Eres este hoy que camina a mi lado

Por la orilla del río

Hoy te daré la sobremesa de la siesta

Cuando todos se adormezcan

Y buscaré contigo los pequeños tesoros

Las piedras de colores

Las semillas.

No habrá otro día

Sino el recuerdo repetido

Como un eco

En la soledad del invierno

Algún mensaje en la agonía de este encuentro

Hoy te daré el secreto

Y la cercanía

El agua tibia de tilas apagadas

Y el rumor de un desparramado ocaso

Entre los pájaros antiguos.

Luego te irás por la ruta de los tiempos

Mientras

la llama del único momento

Se irá extinguiendo.

Y no será la ingratitud ni el vano

Deslizarse del vano acontecer

Será el óxido de la muerte

Que creemos lejana

Pero que anida en los tejidos de la inmanencia.

1

Si es por este adiós

Quiero que me deslumbres

Con la mejor primavera.

Que pueda llevarme las manos

Llenas de aromas

De imborrables vestigios

De agua y de estrellas.

Quiero pedirte

Por una vez

Que nazca el aire

En mis vencidos pulmones

Y coronen mis sienes

Mil rosas interiores

Que mis pies caminen

Sobre llamas

Y reír erguida

Frente al ocaso

Con una sola respuesta.

2

Quiero llevar en la bolsa

El alimento de la ternura

Para los días malos

Y así poder ahogarme

En silencio

Recordando tu rostro.

No te olvides

Que te llevé en mis sueños

Todo el camino

Y sin saber adónde.

No te olvides de mí

Cuando me dejes

Frente al inmenso mar.

3

Este regreso a tí

Fue sin hogar

Sin complicidades

Detrás de los ligustros

Sin sal.

Fue andar por los andenes

De la espera

Diluyendo el rencor

Rompiendo el tiempo

Destejiendo la esperanza

Elemental de la supervivencia

Y tú mirabas

Callado

Cómo el dolor y la risa

Lo hacían todo

Mirabas

Acaso abriendo algún sendero

O encendiendo alguna mariposa.

Yo

Mientras tanto

En el pálido otoño

Trataba inútilmente

De cultivar el huerto.

Y partía

Con la sed del que anda

Entre muros

Entre piedras

Entre silencios.

Ahora dime

Si puedo esperar

Un poco de fuego

En la noche

De invierno.

5

Si la tarde

si la tarde

 

 

 

 

 

Si  la tarde abandona la esperanza

Cuando en ella es nacer sin condiciones

Quién pondrá sol o luna a mis canciones

Y dónde encontraré mis remembranzas.

Si se va Dios se irá en todo tu rostro,

En tus pasos azules y estelares.

Yo no estaré para enlazar los pares

Ni demudar el cáliz del asombro.

Cuando recuerde del recuerdo mismo

Surgirá la mañana bienhechora

Y en seguida la sombra de la hora

Se extenderá sobre el asiduo abismo.

Y la flor cerrará sus melodías

Quemada por la helada

En mis manos abiertas a la nada

Sin compasión con toda su agonía.

Y  las estrellas seguirán su curso

Inútiles y vanas

Detrás del paredón de la mañana

Apretadas de lágrimas y lutos.

si la tarde 2

Venganza

venganza

 

 

 

 

Se dice adiós como se dice espera,

Cuando el río se lleva la madera

Y sopla el viento sobre los desvíos

Armando remolinos de acuarela.

Azules van muriendo los caminos

Entre los huesos de la primavera.

Se dice para siempre como nada

En el brilloso filo de la azada.

La hierba sueña que perdura y crece

Cuando el sol la enrojece

Y yo río sedienta de venganza

Apoyada en el viento que envejece

Su desnuda esperanza.

Labren, labren labriegos de canciones

Sus cálidos amores.

Todo será del tiempo sin tardanza.

Consecuencias

 

consecuencias

 

 

 

 

 

La tormenta partió al árbol joven

Su gris madera que se abría en ramas

La mitad se sostuvo en su postura

Y la mitad cayó sobre la tierra.

Dócilmente vencida siguió viva

Verdes sus hojas en el suelo verde

Arriba su otra parte se elevaba

Natural , florecida y descansada.

Un gorrioncito vio el árbol partido

Se acercó a los saltitos por el pasto

Y tan piadosamente

Se detuvo en la parte derrotada.

consecuencias 2

In pace

in pa

Ocaso. Nubes de encaje mortecinas

En un volar de pájaros soñados

Lo que no pudo ser dobla la esquina

Y lo que no se queda va en pasado.

Miraremos el tiempo y agriamente

Sonreirá desde el dolor y el frío

La tarde tendrá espectros complacientes

Y el recuerdo sin ti no será mío.

Tendré que elaborar mi permanencia

Legitimar mi vida y su sentido

Decir palabras que la adolescencia

Se llevó con su viento y con su nido.

Grandes palabras y sonoras

Que definan mi vida y la hagan bella

Y el paso corrosivo de las horas

Se duerma en las estrellas.

Dejar la foto que lo dice todo

Que encanta la mirada

Esta fue. Inalterable como el oro

Detenida en la nada.

Las arenas azules de los vientos

Viajan por primaveras conmovidas

Mientras mi corazón  callado y sin aliento

Se hace con las cenizas.

El mar que estuvo preso en mis desbordes

Se va por sus enaguas azulosas

y yo me quedo con mi piedra pobre

triste y umbría a repasar mis cosas

y eso todos los días

todos los días

de un solo día

de un solo día

MARÍA ROSA MELÉNDEZ

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